Me fui en el avión equivocado. Sucede.

[For English version, click here]

El 02 de octubre a las 6:30am llegué al aeropuerto de Madrid para tomar un vuelo hacia Zúrich, Suiza y luego partir por tierra hacia Meersburg, un pueblo pequeñito al sur de Alemania.

No hubo nada diferente; me senté a esperar a que la fila de abordaje se hiciera más corta, y luego pasé seguridad y entré al avión. Una vez que llegué al asiento 17C (el mío) encontré a una señora española sentada allí. Amablemente, le mostré mi boleto y ella el suyo, el cual también decía 17C, pero concluimos que probablemente había sido un error. Sin más, me senté en el 17B donde no había nadie, cerré los ojos y caí en un sueño profundo incluso antes de despegar. Recuerdo el olor a comida en algún momento pero no volví a abrir los ojos realmente hasta cuando escuché por los parlantes ‘Ya nos estamos acercando a la ciudad de Múnich. Estaremos aterrizando en los próximos 20 minutos’.

Me volví hacia mi vecina y le dije –‘¿Dijeron Múnich?’. –‘Si, claro, Múnich, ¿porqué? ¿adónde vas?’ Y yo: –‘Ay, no, no, ¡yo voy a Zúrich!’. Mientras yo negaba con la cabeza, mi vecina, quien ya había notado mi extremo estado somnoliento y de confusión, revisó mi boleto: -‘¡Pero niña, este boleto no es para este vuelo, y ni siquieeera es en esta aerolínea! ¿Cómo diablos te dejaron montarte en este avión?’

 Nos quedamos viendo fijamente hasta que unos segundos después las dos nos explotamos de risa en unísono por al menos un minuto entero.

Cuando aterrizamos fui directo donde la aeromoza, quien puso una cara de susto peor que la mía y me llevó directo a la cabina principal. Después de una llamada, el piloto me informó que la aerolínea consideraba esto una brecha de seguridad y que para resolver la situación tendría que ir a sus oficinas pero escoltada por él en todo momento.

Aunque suena dramático, hubo una forma especial en su calma y su forma de hablar que me tranquilizó. Esperé unos momentos mientras aprendía cómo se apagaba un avión y hablaba con el copiloto y las aeromozas quienes ya se habían acercado a conocerme. No hice nada malo, pensé, así que pase lo que pase, esto ya es increíble.

 ‘Menos mal terminaste en una ciudad relativamente cerca de tu destino y no como en algún lugar en Rusia’, me decían. (La verdad no habría estado mal conocer Rusia), pero sólo nos reíamos; yo tampoco entendía nada.

A este punto podrán pensar ‘qué tonta, ¿cómo no se dio cuenta que iba en otro avión?’ Y claro, tomo un poco de responsabilidad en lo que pasó, pero también explico la secuencia de eventos que tuvieron que suceder para que esto me pasara:

  1. En ese día justamente en ese mismo momento salían dos vuelos: Madrid-Múnich 07:30am y Madrid-Zúrich 07:40am desde la misma puerta de embarque: E68.
  2. En el aeropuerto de Madrid, algunas puertas de embarque tienen dos túneles para dos aviones distintos, por lo que el lector del código de barra funcionó cuando escaneé mi boleto en el punto de seguridad.
  3. Tenía sueño. Mucho.
  4. Había alguien en mi asiento, sí, pero no en el de al lado. Y como pensé que era un error en la enumeración y nadie reclamó su lugar, no tuve que hablar con ninguna aeromoza.
  5. Mi cerebro registró por un momento que el nombre de la aerolínea era diferente al que me tocaba, pero no le puse mente porque sé que las aerolíneas a veces hacen eso. Una vez volé en Air France cuando había comprado en Vueling, por ejemplo.

Luego de explicarles mi situación a los agentes de seguridad y de la aerolínea, estuvieron de acuerdo que también fue su error; se disculparon, me dieron galletas, una botella de agua y me aprobaron un boleto de avión (gratis) para llegar a mi destino final.

Tobías (el piloto), amable y sonriente, como un buen papá, se quedó conmigo hasta se aseguró que estuviese todo resulto y para colmo aceptó tomarse una foto conmigo. Nunca en sus 26 años de carrera esto lo había pasado, dice.

Eva (mi vecina del 17B), me dijo ‘sé feliz’ y me dio su correo para que le contara cómo terminaba la historia y poderla compartir con sus amigos.

Llegué a Zúrich con tres horas de atraso y fue increíble. No sólo la experiencia, pero también por la forma en que conecté y sigo conectando todo lo que tiene que pasar para que a uno le pase lo que le pasa.

img_3627

 

Advertisements

3 thoughts on “Me fui en el avión equivocado. Sucede.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s